sábado, 4 de febrero de 2012

EL VÍNCULO HUMANO ANIMAL

EL VÍNCULO HUMANO ANIMAL



Hace veinte años, "las cuestiones relacionadas con animales domésticos" podían parecer un asunto sin importancia o fuera del alcance de la práctica profesional de muchos profesionales de la salud mental. Sin embargo, cada vez más hogares tienen un perro o un gato. 


Entre el 87 y el 99% de los dueños de mascotas definen a sus animales domésticos "como un amigo o miembro de la familia". Si su compromiso financiero para con ellos (cuidados generales, gastos médicos) se consideran como un nivel de inversión emocional, podemos ver cómo ha aumentado en los últimos años. 

¿Cuáles son las razones de este aumento de la inversión y dependencia de los animales domésticos? Algunos han sugerido que se deben a cambios sociales y demográficos recientes, como el menor tamaño de la familia, el aumento de la longevidad y la mayor incidencia de ruptura de relaciones. 
Asi, los investigadores han encontrado que la tenencia de mascotas tiene muchos beneficios medibles, incluyendo la mejora psicológica y del el bienestar, la reducción de los sentimientos de soledad en las personas que viven solas e incluso pueden ayudar en la recuperación de enfermedades y/u  operaciones. 

Además, la tenencia de mascotas ha sido asociada con
menores niveles de depresión en personas de edad avanzada sin un mínimo o ningún apoyo social. El vínculo humano-animal permite un sentido de relación social y de pertenencia. 

Algunos han sugerido que el valor de este vínculo humano-animal se basa en una percepción de apoyo emocional sin prejuicios o incluso de "amor y aceptación sin reservas". Los individuos con una historia personal de privación emocional y abuso en sus años de formación, o los que sufren un trauma o pérdida en la edad adulta, pueden encontrar que las mascotas son los seres más coherentes y fiables a los que se pueden dirigir. 






La compañía de la mascota también puede servir como una fuente de apoyo emocional para aquellos que disponen de conexión limitada o nula con otras personas (por ejemplo, los autistas). Incluso para las personas  con una vida razonablemente feliz,  las conexiones con las mascotas pueden fomentar el bienestar y la pérdida de una mascota puede llevar a malestar significativo para sus propietarios. Al perder a su mascota, la intensidad y la duración del duelo en algunos dueños de mascotas supera incluso el dolor experimentado con la pérdida de un compañero humano. Desafortunadamente, los mecanismos sociales no permiten siempre reconocer o admitir esta forma de dolor, dando lugar a una experiencia de "privación del derecho de duelo" que puede tener consecuencias psicológicas negativas, especialmente cuando el duelo es complejo y prolongado.


 También es importante señalar que propietarios de animales domésticos que pierden sus mascotas como resultado de  la eutanasia, accidentes, causas naturales y no naturales, e incluso el abandono pueden sufrir a largo plazo una angustia significativa. 
 
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